El pasado lunes 18 de agosto de 2025, el Gobierno argentino llevó adelante una licitación extraordinaria dirigida exclusivamente a bancos, adjudicando casi la totalidad de los $3,788 billones solicitados —sobre un total de $3,799 billones en ofertas— en una nueva emisión de letra TAMAR + 1% TNA. Esta operación tuvo como objetivo absorber el exceso de pesos que quedó tras el bajo rollover de la licitación anterior (que renovó apenas el 61%) y la reciente elevación de encajes impuesta por el BCRA para drenar liquidez y evitar presiones cambiarias.
La particularidad fue que la liquidación de la licitación se realiza el martes, lo que generó un excedente temporal de liquidez estimado en $5,8 billones durante la jornada del lunes, mientras los bancos aguardaban integrar esos pesos.
Ese exceso de liquidez se volcó rápidamente hacia el mercado de cauciones bursátiles (préstamos entre privados con garantía), desencadenando una volatilidad brutal:
- Por la mañana, la tasa de caución a un día alcanzó niveles de hasta el 60-65% anual.
- Pero, en cuestión de horas, se desplomó abruptamente hacia un mínimo de entre 1,9% y 2,1% anual al cierre de la rueda.
En paralelo, el Banco Central había implementado un nuevo régimen de encajes: incrementó los encajes bancarios en varios instrumentos, ahora exigibles a base diaria, y endureció las penalidades por incumplimiento. Esto forzó a los bancos a suscribir más títulos TAMAR como estrategia para construir un colchón y cumplir con los exigentes nuevos requisitos.
Conclusión
El lunes, la tasa de caución en Argentina vivió uno de los días más erráticos de su historia reciente: comenzó operando en extremos exorbitantes y terminó en mínimos históricos en cuestión de horas. Esto fue el resultado de una licitación fuera de calendario del Tesoro, junto con un nuevo régimen más exigente de encajes bancarios. Aunque la volatilidad fue sorprendente, los expertos aclaran que no se trata de una nueva normalidad, sino de un episodio técnico de corto plazo, provocado por un exceso de pesos que duró apenas un día. Lo importante, para inversores y analistas, será observar si hacia adelante el sistema puede estabilizarse o si continuarán los sobresaltos en este entorno preelectoral.





