Amazon fue una de las empresas más afectadas por la caída en los mercados bursátiles a principios de la semana. No obstante, no es la primera vez que la compañía enfrenta una situación similar que provoca una fuerte baja en el precio de sus acciones.
Como informó CNN en el año 2000, Amazon estaba en una posición crítica tras el estallido de la burbuja de las puntocom. En ese año, la empresa sufrió una caída del 80% en su valor bursátil. Lejos de entrar en pánico, Jeff Bezos, fundador y CEO de Amazon, respondió con calma y abordó la situación en una carta dirigida a los accionistas.
Una carta para explicar cómo invertir en proyectos Al estilo de Warren Buffett, Bezos combinó franqueza y visión estratégica a largo plazo. Utilizó la carta no solo para informar sobre la crisis bursátil que había afectado el precio de sus acciones, sino también para destacar el potencial de crecimiento a largo plazo de la compañía y pedir calma y confianza a sus inversores.
Bezos inició su carta reconociendo lo obvio: la severa caída en el valor de las acciones de Amazon. Una caída de más del 80% en comparación con el año anterior no pasa desapercibida. “Ouch. Ha sido un año terrible para muchos en los mercados de capitales y ciertamente también para los accionistas de Amazon.com”, admitió Bezos al inicio de su carta.
Las acciones de Amazon alcanzaron un récord histórico en su cotización. Así que Jeff Bezos las vendió por 4.930 millones Este reconocimiento de la mala situación en la que había quedado Amazon en los mercados fue un acto de honestidad que sirvió para preparar el terreno para una evaluación más profunda y estratégica de la empresa, más allá de las fluctuaciones del mercado. Especialmente en un sector tan volátil como el tecnológico.
El precio de las acciones no es indicativo de nada Jeff Bezos enfatizó que, a pesar de la caída en el precio de las acciones, Amazon era mucho más que unas cifras cambiantes en los paneles de Wall Street. La compañía estaba en una posición sólida en su sector y tenía un gran potencial de crecimiento a largo plazo. Con ese argumento, el CEO de Amazon apeló a la filosofía de Warren Buffett, que insiste en invertir en compañías sólidas y con grandes ventajas competitivas, no solo en cotizaciones bursátiles para rendimientos a corto plazo.
El fundador millonario utilizó una cita del inversor Benjamin Graham para subrayar su creencia en que los fundamentos sólidos de la empresa serían reconocidos y recompensados con el tiempo frente a la volatilidad del mercado a corto plazo. “A corto plazo, el mercado es una máquina de votación; a largo plazo, es una báscula”, escribió Jeff Bezos.
A pesar de las dificultades en el mercado, Bezos destacó uno a uno los hitos más importantes que había logrado Amazon en el año 2000. Estos logros demostraban la fortaleza y viabilidad del modelo de negocio de la empresa, independientemente del precio de sus acciones: se había incrementado la base de usuarios, la satisfacción del cliente, las ventas, las colaboraciones con otras compañías, la variedad de productos y, lo más importante, su liquidez anual.
El pánico de la “tormenta perfecta” La carta de Jeff Bezos a los accionistas de Amazon del año 2000 no solo demuestra las habilidades para la escritura del fundador de Amazon, sino que es una guía de referencia para inversores susceptibles de dejarse llevar por el pánico ante la caída del valor de las acciones.
El escrito llama a reflexionar sobre si el proyecto a medio y largo plazo de compañías como Microsoft, NVIDIA, Meta, Tesla o la propia Amazon, es peor hoy que hace solo un mes, cuando muchas de estas compañías alcanzaban cifras récord en sus valoraciones bursátiles. En caso de duda, la receta secreta del veterano Warren Buffett es siempre la misma: dejar que el tiempo haga su trabajo. En 2000, lo hizo con Amazon y 24 años más tarde es el gigante que todos conocemos.





