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RG Inversiones

Juegos especulativos a la Ponzi… ¿Qué son?

Esquemas Ponzi

Carlos Ponzi fue un famoso estafador italiano de los años veinte en Estados Unidos. Su fraude consistía en ofrecer a los inversores elevadas ganancias que sólo podía pagar si ingresaban al negocio nuevos acreedores, porque le proveían el dinero para cumplir con los intereses adeudados. Para mantener este tipo de estafa es necesario convencer a un número creciente de inversores, dado que mientras haya nuevos ingresos de capital la rueda puede seguir girando sin que los acreedores pretendan recuperar su dinero, que no existe dado que nunca fue invertido.

El economista estadounidense Minsky usó ese nombre para describir las situaciones financieras en las cuales las firmas sólo pueden cubrir los intereses y el capital devengado con nuevo endeudamiento. Minsky argumentó que existe una inestabilidad inherente en el sistema capitalista que genera crisis engendradas en los momentos de prosperidad económica.

En el sistema financiero y, en el ámbito bancario más precisamente, también se puede hablar de los “juegos especulativos a la Ponzi”. Ahora bien, ¿a qué se refiere la teoría económica con esto?

Supongamos que una entidad bancaria tiene que atender sus obligaciones en el corto plazo; pero tiene problemas para atender estos flujos de extracción de depósitos. Es decir, no cuenta con el efectivo (liquidez) necesario para pagar los depósitos de sus clientes. Este banco, tiene algunas alternativas posibles.

En primer lugar, puede solicitar un préstamo interbancario. Esto es, solicitarle a otro banco efectivo para hacer frente a sus pasivos. El problema es que generalmente los otros intermediarios financieros le cobren tasas de interés exorbitantes; y termine pagando más del doble de lo solicitado.

En segundo lugar, puede solicitarle a la autoridad monetaria un préstamo, lo que conocemos como “redescuento”. El problema aquí es que, seguramente, este banco no querrá poner en conocimiento a la autoridad monetaria de sus inconvenientes con la liquidez; ya que podría recibir sanciones e incluso ser sacado del negocio.

¿Y entonces?

Finalmente, para hacer frente a este faltante, el banco intentar incentivar el flujo de nuevos depósitos incrementando la tasa de interés pasiva (esta es, la tasa que los bancos pagan al público por sus depósitos). Esto originará mayores exigencias de devoluciones de fondos a futuro que, por no poder cambiarse rápidamente la calidad de la cartera y su tasa de rendimiento, obligará a incentivar aún más el flujo de los nuevos depósitos. Para ello, deberá subir más la tasa pasiva.

Por otro lado, los otros bancos, se preocuparán por la salida de depósitos que tengan de clientes que, vean más rentable invertir sus fondos en el otro banco que ha aumentado su tasa. Por lo tanto, se verán ellos también inducidos a aumentar la tasa pasiva.

Al difundirse el alza de tasas pasivas, aumenta también el riesgo en la cartera de colocaciones de todo el sistema bancario. Llegará un momento en que la autoridad monetaria querrá poner fin a este desajuste y, no le quedará otra que intervenir en el mercado bancario. 

Conclusión

De manera semejante, podemos decir que una economía con problemas estructurales de escasez de divisas, como la nuestra, se encuentra en una situación Ponzi cuando, de manera sostenida, sus exportaciones no alcanzan para financiar sus importaciones. Por ello debe endeudarse (en un sentido amplio, es decir, recibir capitales externos) para cubrir el déficit comercial y el resto de los compromisos en moneda extranjera. Una economía que se encuentra en una situación Ponzi es muy propensa a sufrir crisis financieras, que ese manifiestan en fuertes devaluaciones de la moneda.


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